Los jardines de Alfabia se encuentran en las montañas
de la sierra de Tramuntana, enclave geográfico elegido
sabiamente por los árabes, conscientes de su maravilloso
microclima que provee de agua a la alquería durante
todo el año.
La historia de la casa de Alfabia y sus jardines, está documentada
en época de la dominación árabe, entre
los siglos XIV XV. Durante este período perteneció a
los Bennassar.
El carácter monumental de la casa de Alfabia y sus
jardines, se debe al gusto y al patrocinio artístico
de dos familias de la nobleza mallorquina que se unieron
en el siglo XVIII. La figura más relevante la encarnaba
Gabriel de Berga y Zaforteza, que heredó la posesión
por el derecho que tenía sobre el patrimonio de la
familia Santacilía que desde el siglo XVI era la propietaria
de la alquería. Gabriel de Berga y Zaforteza fue un
personaje clave en el mecenazgo artístico del barroco
en Mallorca.
Antonio Flores, cronista de SM. La Reina , dijo de Alfabia
en su libro Crónica del viaje de Sus Majestades y
Altezas Reales a las Islas Baleares Cataluña y Aragón
en 1.860 :
" La entrada a la quinta de Alfabia es suntuosa, pero la salida por la parte
opuesta es una maravilla. Entrar en la casa que es de regulares dimensiones,
atravesar sus principales salas, que están corridas y asomarse a la
galería que se extiende alrededor del jardín, es quedar absorto
y suspenso entre el panorama más variado y más bello que pueda
soñar la imaginación humana. A pesar de que la pintoresca sierra
de Alfabia se anuncia antes de llegar a la quinta, todavía sorprende
que a espaldas de aquél edificio se oculte una naturaleza tan bella
y caprichosa. Parece que la naturaleza y el arte son obras de una mano. No
se sabe dónde acaba el jardín y dónde empieza la montaña, ésta
y aquél parecen una misma".
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